Organigramas - Jerarquía Religiosa

JERARQUÍA RELIGIOSA DE LA IGLESIA ELIASISTA DE MÉXICO

La jerarquización religiosa de la Iglesia Mexicana Elías se detalla desde el Jefe Supremo a la congregación:

El Gran Hijo del Sol.

Es el Jefe Máximo de la Iglesia Eliasista de México y por ende de las Siete Iglesias restituidas que fueron en el Asia Menor y a las que se refiere el Apocalipsis de Juan el Teólogo, su labor principal consiste en gobernar a la Iglesia de Elías en su conjunto y en forma patriarcal. El ministerio se pierde por muerte o incapacidad. Es la cabeza de la Cúpula Pontificia. Su vestimenta es un hábito café carmelitano, con una capa en color rojo escarlata, que simboliza el manto de Elías.

Los Jefes de las Siete Iglesias.

Forman la jerarquía inmediata inferior al Gran Hijo del Sol, a su vez representan la jerarquía mayor dentro de cada Iglesia (Sello), no obstante, ninguno esta desvinculado del otro, pues de su unión y conjunción alrededor del Jefe Supremo, logran conformar a la Mujer Hermosa Vestida del Sol con todo su esplendor. Son integrantes de la Cúpula Pontificia. Cada jefe se reviste del color de la iglesia que gobierna y portan una capa de color dorado.

Los Guardianes de los Siete Sellos.

Este es un encargo inspirado en los hechos de Roque Rojas, a pesar de que el enviado consagró Jefes, siempre dispuso que alguna persona distinta a éste resguardare el escudo de cada iglesia, el mayor ejemplo de ello, fue Fernanda Trejo, quien fue la guardiana del Sello Séptimo, mientras la Jefatura de la Séptima Iglesia descansaba en el Licenciado Gregorio Baldomero Valadéz.

En cada una de las sedes Jefaturales existe un Guardián que custodia el Sello al que pertenece, es el portaestandarte y guardabandera principal de ese símbolo,  además, es quien representa al Jefe de la Iglesia, durante su ausencia, siendo el grado jerárquico inmediato inferior, después de éste. Regularmente cuando el Guardián del Sello es varón, es el elegido para ocupar el puesto de Jefe a su muerte o retiro del cargo, pues el jerarca sólo puede ser de sexo masculino. Son integrantes de la Cúpula Pontificia. Portan un hábito blanco, su distinción es una estola con el color de la Iglesia y el bordado del lado derecho del sello que resguardan y en el izquierdo “Guardián de sello "N”.

Los Guardianes de las Doce Tribus.

Las siete iglesias, en su conjunto, forman al Nuevo Pueblo de Israel  y en ellas se agrupan los marcados de las doce tribus de la manera siguiente:

Primera Iglesia 12,000 marcados de Simeón
  12,000 marcados de Leví
Segunda Iglesia 12,000 marcados de Manasés
  12,000 marcados de Neftalí
Tercera Iglesia 12,000 marcados de Gad
  12,000 marcados de Aser
Cuarta Iglesia 12,000 marcados de Zabulón
  12,000 marcados de Isacar
Quinta Iglesia 12,000 marcados de Benjamín
  12,000 marcados de José
Sexta Iglesia 12,000 marcados de Rubén
Séptima Iglesia 12.000 marcados de Judá


Cabe señalar que no solamente habrá doce mil marcados por tribu, sino que serán millones, de entre los cuales sólo 144,000 alcanzaran toda la gracia de encontrarse en la total cercanía del trono divino junto con los ángeles, los mártires y los santos de todos los tiempos. El número de 144,000 marcados aparece por primera vez en el “El Apocalipsis” (capitulo 7), cantidad que también tiene relación con el número de ángeles caídos.

Los Guardianes de las Doce Tribus tienen una encomienda dentro del pueblo y para el Pueblo de Israel, sus encargos son diferentes, pero todos convergen entre sí y son estrictamente necesarios para el cabal cumplimiento de la misión del Nuevo Israel, ninguna encomienda que tenga alguna tribu es más importante que la otra, todas son indispensables, pues sin una, las otras se trastornan o disminuyen, de ahí la razón por la que cada una de las tribus tiene sus propias características y privilegios, que les fueron dados por Dios y se encuentran asentadas en las escrituras. Los doce guardianes son integrantes de la Cúpula Pontificia. Se revisten con un hábito blanco y sobre sus hombros obra una estola del color de la tribu que guían, del lado derecho tiene bordado el símbolo de su tribu y en el otro, la Cruz de Elías en color rojo escarlata.

La Guardiana del Arca de la Dolorosa.

Se trata de un encargo de suma importancia para toda la iglesia, pues en el velar y orar de la Guardiana de la Dolorosa se encuentra la gracia que eleva a la calidad de mariana a la Iglesia Eliasista de México; por esta gracia se logra que las cinco virtudes de María (madre, reina, santa, virgen e inmaculada) se hagan efectivas en la Mujer Hermosa Vestida del Sol Esplendoroso y con ello se exalta la muy íntima relación que tiene nuestro credo y comunión, con la cosmogonía materna.

Este cargo tiene la particularidad de que quien lo ostenta debe ser una mujer soltera y virgen, su custodia es el Arca de la Virgen Dolorosa y su deber irrenunciable es la realización del culto de hiperdulía, éste encargo sólo puede ser transmitido a otra sacerdotisa del mismo recinto, por voluntad de la guardiana y por aceptación expresa de la sucesora propuesta. La Guardiana de la Dolorosa por su importancia y méritos ocupa un lugar de consideración semejante a los Guardianes de Sello, pero está al nivel jerárquico de los guardianes de tribu; igualmente, integra la Cúpula Pontificia.

La Guardiana del Arca de la Virgen Dolorosa usa hábito blanco, una estola y rodete de cuello en color azul eléctrico; en la estola lleva del lado derecho una "M" atravesada por una espada y en la otra, una Cruz de Elías, ambos símbolos en color dorado.

Una característica muy especial del Santuario Luminar correspondiente, es que solamente laboran sacerdotisas y los sacerdotes participan esporádicamente en ceremonias especiales, cuando hayan sido invitados o cuando por su jerarquía lo ameriten.

La Cúpula Pontificia.

Todos los encargos descritos con antelación conforman la Cúpula Pontificia de la iglesia, que constituye el círculo de las principales jerarquías.

Los Directores Locales de Recinto Capitular.

Es un ministro de sacramento o ungido, que ha logrado abrir un recinto y que se le ha otorgado un arca debidamente consagrada. Su vestimenta es igual a los ministros de sacramento, pero su responsabilidad lo hace estar por encima de los ministros de inspiración divina.  Los ministros de inspiración divina que se hagan cargo de un recinto, también son considerados en este nivel.

Los Directores Locales de Oratorio Filial.

Es el ministro consagrado, que tiene a su cargo un recinto. Esta figura es excepcional y sólo se utiliza en los casos de que no haya un ministro de sacramento, que pueda cubrir los servicios en ese lugar. Su vestimenta es igual a los ministros de su rango, pero su responsabilidad lo hace estar por encima de los ministros de inspiración divina.

Los Ministros de Inspiración Divina (la Orden Pedestalicia).

El ministro de inspiración divina es un ministro de sacramento, que se le exalta para integrarse a una orden especial de gran notoriedad y consideración entre el cuerpo sacerdotal; la ordenación sólo puede realizarse por un miembro de la cúpula pontificia o un ministro de la misma orden en estado de inspiración y con la presencia del superior de la orden o de su representante. El Ministro de Inspiración Divina, debe ser un personaje con basta experiencia dentro de la Iglesia, capaz por sus méritos de recibir tal honor, pero también de soportar y responder a tal responsabilidad. Se revisten con un sayal tipo capa en color blanco, con una estola blanca que lleva en el centro una línea delgada del color de la iglesia a la que pertenecen, con la inscripción en la parte inferior del lado derecho “Dios y Poder” y en el lado izquierdo la Cruz de Elías en color rojo escarlata.

Los Ministros de Sacramento o Ungidos.

Estos forman el eslabón que une a las jerarquías con los ministerios menores, son también el semillero de donde se nutre la Cúpula Pontificia y la línea de encomiendas, baste saber, que para ser jerarca en cualquier nivel se requiere invariablemente haber recibido la unción con todos los requisitos que el ritual exige y tener una trayectoria impecable como ministro de sacramental.

Para recibir la unción se necesita:

  1. Haber terminado el Bachillerato Teológico Eliasista.
  2. Haber pasado por lo menos un año como sacerdote consagrado.
  3. Ser propuesto por el encargado del recinto al que corresponda.
  4. Aprobar las pruebas correspondientes.


La característica principal del ministro ungido es la posibilidad de entregar sacramentos (el Bautizo, la Sagrada Marca con las Siete Divinas Señales de Fuego, el Sagrado Matrimonio, la Consagración Sacerdotal y el Despacho de Unción para los agonizantes). Su vestimenta es un hábito blanco, con un cíngulo dorado al rededor de su cintura y una estola en color café que lleva bordada la Cruz de Elías en color rojo escarlata, en ambos lados.

Entre los sacerdotes ungidos existen encargos que los distinguen, dentro de los que se encuentran, por orden de importancia: los guardianatos menores, los ordenamientos y las encomiendas.

Los guardianatos menores son cargos que se entregan de manera administrativa a un ministro de sacramento, para el desempeño de alguna labor especifica y/o para el desarrollo de alguna misión, estos guardianatos son habilitados por parte de los Jefes, Guardianes de Sello o de Tribu o Director Local de Recinto, un ejemplo es la Jefatura de Ministerio a través de la cual se otorga el mando de tipo administrativo, sobre todos los demás integrantes de un recinto e incluso de varios recintos, según sea el caso. Su vestimenta es igual a los ministros de su rango, pero del lado derecho arriba de la Cruz de Elías en color rojo escarlata, se borda la denominación del encargo en color dorado.

Los ordenamientos tienen por objeto distinguir y especializar a varios Ministros de Sacramento en alguna actividad definida. La primera orden reconocida en nuestra Iglesia, se constituyó durante el gobierno del Sexto Gran hijo del Sol, a la que llamó la orden de la Cábala Asuncionista. La segunda orden se constituyó por la necesidad de dar a los Ministros de Inspiración Divina una preparación y distinción especial, ésta es la Orden Pedestalicia. Las órdenes se distinguen con vestiduras especiales además de las oficiales de la Iglesia. En el caso de que una orden exalte a sus miembros, éstos adquirirán un rango superior en el orden jerárquico en relación con los ministros de sacramento, como sucede con los Ministros de Inspiración Divina.

Por último, la línea de encomiendas es una figura que se creó con el registro oficial de la Iglesia y se plasmó en el reglamento general; consiste en una serie de comisiones que se otorgan a algunos ministros de sacramento por parte de la Cúpula Pontificia y en forma escrita, para el desempeño de delicados encargos dentro y fuera de la Iglesia y en cualquier parte del mundo, las encomiendas reconocidas son las siguientes:

Vicario Cupular. Es el representante directo y plenipotenciario de la Cúpula Pontificia ante cualquier instancia, dentro y fuera del país.

  • Delegado Inspector. Califica y supervisa las ceremonias y servicios de los recintos y sus instalaciones, asesora también en el mejoramiento de los mismos.
  • Delegado Concertador. Actúa como arbitro en los conflictos internos de los recintos para dirimir diferencias, antes de que éstas sean sometidas a la Junta Calificadora de Justicia Canónica.
  • Comisionado Instaurador. Asesora y supervisa a los recintos que se van a fundar, teniendo la facultad para consagrarlos, al igual que a sus ministros.
  • Comisionado Doctrinal. Es el representante de la Iglesia en misión plenamente pastoral.
  • Comisionado Misionero. Es misionero del mensaje, dones y privilegios del eliasismo.
  • Corrector. Es un maestro del eliasismo en misión de docencia; capacita y actualiza constantemente al cuerpo ministerial de toda la Iglesia.


Los Ministros Consagrados.

Son aquellos ministros que:

  1. Aprobaron los primeros cinco módulos del bachillerato teológico eliasista;
  2. Que fueron abocados al sacerdocio y puestos a prueba por más de un año, y;
  3. Que han elegido continuar con su carrera ministerial, solicitando al encargado del recinto su consagración.


Ellos reciben la investidura indeleble de la consagración sacerdotal que los hace verdaderos ministros de culto ante Dios y ante los hombres, aunque aún están imposibilitados para entregar sacramentos. Su distinción es un pectoral de color café carmelitano, con una Cruz de Elías en la espalda en color rojo escarlata, una vara de justicia y cíngulo en color blanco.

Los Abocados al Sacerdocio o Ministro Consagrado.

Son la promesa del Eliasismo, antes de que una persona desee tomar el manto del sacerdocio Elías, debe estar a prueba por lo menos un año, dentro de ese período se le conceden algunas permisiones para que se pueda desarrollar como un Ministro Consagrado en regla, pero a cambio, se le imponen todas las obligaciones que un sacerdote debe cumplir, pero no prestan juramento de cumplimiento. Después de transcurrido el tiempo requerido el abocado decide si desea consagrarse, en caso de optar por la distinción sacerdotal, se evalúa su petición; para ser digno de la abocación se requiere haber aprobado hasta el tercer módulo del bachillerato teológico y ser mayor de dieciséis años, en caso contrario, se someterá el asunto a aprobación por el Jefe o Guardián correspondiente. Su atuendo es hábito y cíngulo blanco.

Los Marcados.

Estos si bien constituyen un eslabón en la jerarquización, al llevar en su frente la marca del sello del Dios Vivo, que reciben por medio de la Ceremonia de la Sagrada Marca, no tienen ningún tipo de obligación en la Iglesia, más que el deber de preparase para ser dignos componentes del Nuevo Pueblo de Israel, también por propia voluntad, pueden participar en las labores del sello al que pertenezcan. El requisito para alcanzar la marca, es haber aprobado el primer módulo del bachillerato teológico y por lo menos cursar el segundo. En el caso de que se desee que la marca la reciba un menor de edad, los padres o tutor deberán cubrir los requisitos mencionados. El marcado tiene como atuendo un bata de color blanco.

Los Bautizados.

Se constituyen por la congregación que desea iniciarse en la Iglesia de Elías y reconocerla formalmente como religión. Para obtener el bautizo, sólo se requiere demostrar tener nociones del eliasismo (de preferencia al menos cursar el primer módulo del bachillerato teológico) y tener la decisión de arropar sus principios. En el caso de que se desee que las aguas del bautizo las reciba un menor de edad, los padres o tutor deberán cubrir los requisitos mencionados. El bautizado puede tener como atuendo un bata de color blanco.

La Congregación

La congregación no pertenece a ningún nivel de jerarquización, pero al ser el motivo por el cual se creó la asamblea y hacia quien se dirigen muchos de los servicios que presta nuestra iglesia, debe puntualizarse que son todas aquellas personas que arropan la doctrina de Elías o asisten de manera cotidiana a las ceremonias eliasistas.

La organización jerárquica se grafica de la siguiente forma:

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